Un nuevo estudio muestra los beneficios de dormir bien durante la noche con respecto a los procesos antioxidantes que tienen lugar en el cuerpo.
La investigación, publicada en PLOS Biology, realizada en muestras de hongos vinagre, Drosophila melanogaster, explica la relación entre el insomnio y la sensibilidad del cuerpo al estrés oxidativo agudo.

El propósito del estudio sobre los beneficios antioxidantes del sueño

Comprender los procesos que tienen lugar durante el descanso nocturno se ha convertido en un tema cada vez más importante en la sociedad moderna, donde la falta crónica de sueño es común. En cuanto a la evidencia de una correlación entre la falta de sueño y los efectos negativos sobre la salud del cuerpo, las funciones básicas de la calidad del sueño siguen siendo un misterio.
Sin embargo, un nuevo estudio, realizado por científicos de la Universidad de Columbia en Nueva York, muestra que los mutantes de Drosophila melanogaster que tienen una corta duración de sueño tienen un defecto común en la sensibilidad al estrés oxidativo agudo, lo que demuestra que el sueño mantiene el despliegue Procesos antioxidantes en el organismo.
El análisis de esta relación bidireccional entre el sueño y el estrés oxidativo podría proporcionar nuevos conocimientos sobre las enfermedades humanas modernas, como los trastornos del sueño y las enfermedades neurodegenerativas, según los autores del estudio.

¿Por qué es necesario dormir?

Durante el descanso de la noche, los animales se vuelven vulnerables, inmóviles y menos receptivos al medio ambiente, por lo que no llevan a cabo sus actividades diarias de apareamiento, en busca de comida o evitando a los animales de presa.
A pesar de la incapacidad para llevar a cabo estas actividades necesarias para la vida, todas las personas vivas duermen, lo que demuestra que el sueño cumple una función esencial para la conservación de las especies.

¿Cuál fue el estudio de los beneficios antioxidantes del sueño?

Para realizar este estudio, los científicos han comenzado con la idea de que si el sueño es necesario para la preservación de la vida, entonces los animales que duermen menos tienen que mostrar un defecto en las funciones básicas del cuerpo.
De este modo, los investigadores analizaron un grupo de mutantes de Drosophila melanogaster y encontraron que estos mutantes, que solían tener fases de sueño cortas, tenían un defecto común: la sensibilidad al estrés oxidativo agudo.

¿Qué es el estrés oxidativo?

El estrés oxidativo resulta de un exceso de radicales libres que pueden dañar las células, lo que lleva a la disfunción de los órganos. Los radicales libres radicales se acumulan en las células en el fondo del metabolismo y la degradación ambiental.
Por lo tanto, si la función del sueño es proteger el cuerpo contra el estrés oxidativo, aumentar la duración y la calidad del sueño debería aumentar la resistencia del cuerpo al estrés oxidativo.
Los científicos de la Universidad de Columbia en Nueva York han utilizado métodos farmacológicos y genéticos para demostrar que así son.
Por lo tanto, los autores del estudio sugirieron que, si la calidad del descanso muestra efectos antioxidantes, el estrés oxidativo podría influir en el sueño.
De acuerdo con esta hipótesis, los investigadores encontraron que reducir el nivel de estrés oxidativo en el cerebro al mejorar los genes antioxidantes reducía la duración del sueño.
En conjunto, estos resultados indican la presencia de una relación bidireccional entre la duración del sueño y el estrés oxidativo, es decir, las funciones del sueño para la defensa del cuerpo contra el estrés oxidativo y el nivel de estrés oxidativo en el cuerpo en la inducción y manifestación del sueño.

La importancia del estudio sobre los beneficios antioxidantes del sueño

Los hallazgos de los investigadores son relevantes para la salud del cuerpo humano, ya que los trastornos del sueño están relacionados con una variedad de enfermedades que también están asociadas con el estrés oxidativo, como el Alzheimer, el Parkinson y el Huntington.
La falta de descanso de calidad podría desencadenar la sensibilidad del cuerpo humano al estrés oxidativo y, por lo tanto, aumentar el riesgo de desencadenar estas enfermedades. Además, la interrupción patológica de la respuesta antioxidante del cuerpo podría conducir a la falta de sueño de calidad y la manifestación de patologías asociadas con estas enfermedades.

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